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laSexta, no nos estropees el baloncesto

Acabo de ver, en laSexta, el partido de baloncesto del Europeo Júnior que se está jugando en Madrid, entre España y Rusia. Gran partido de España que ha ganado con bastante diferencia, pero… no estaría de más que los responsables…

Baloncesto en laSextaAcabo de ver, en laSexta, el partido de baloncesto del Europeo Júnior que se está jugando en Madrid, entre España y Rusia. Gran partido de España que ha ganado con bastante diferencia, pero… no estaría de más que los responsables de la cadena se dieran cuenta de que el baloncesto es un deporte lo suficientemente atractivo como para tener necesitar de los adornos y las cursilerías de otros deportes de por sí mucho más aburridos (sí, por supuesto que me refiero al fútbol).

Resulta agotador escuchar cómo los comentaristas se dedican a repetir tópicos uno detrás de otro (“el baloncesto es un deporte de equipo”; “es un rival duro”; “esta selección es una piña”); casi se espera que en algún momento digan eso de “hasta el rabo todo es toro” o “el baloncesto es así”.

También caen en la exageración fácil, a la hora de destacar a los jugadores y las buenas actuaciones. Ricky Rubio es un jugador joven con un gran presente y un futuro espléndido; pero no pueden estar refiriéndose a él continuamente como “el superdotado” o dedicarle la mitad de los comentarios para después afirmar que “él es uno más del equipo”. Exactamente el mismo error que cometen (y van a cometer con toda probabilidad) con la selección absoluta y Pau Gasol; Pau es un enorme jugador (en todos los sentidos) y una de las estrellas de la selección. Y las estrellas venden, no cabe duda. Pero centrar tanto la atención en un sólo jugador es un error claro, como ya se vió en la final del pasado Mundial de Baloncesto de Japón.

El baloncesto tampoco necesita cursilerías como esos mensajes de apoyo de la selección absoluta (alguno incluso parece hecho sin ganas) o poner apodos más o menos acertados a los jugadores. Por cierto; las anécdotas pueden resultar interesantes o divertidas la primera vez que se cuentan, pero repetirlas en cada partido resulta… cansino (¿o pensarán que no hay espectadores que ven más de un partido?).

El baloncesto español está en un momento tan dulce que yo pediría que dejen los tópicos, las obviedades y las exageraciones, y se dediquen al juego, que tiene suficientes elementos como para necesitar de tanto comentario vacío. Ahora que nos espera un Europeo que puede resultar apasionante, no repitamos las estupideces del fútbol.