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meneame / Blog (artículos)

Categoría 'meneame'

Otro incordio de Windows XP: documentos recientes y su orden

Miércoles, 15 Octubre 2008 — jordisan (lecturas: 361)

El orden por defecto de los archivos en la vista "Documentos recientes" de Windows XP resulta, cuando menos, desconcertante.

Un artículo sobre las opciones más inútiles de Windows XP al que he llegado vía Menéame me ha hecho recordar otra característica de XP que me desconcierta: la vista documentos recientes.

En el diálogo para seleccionar un archivo de Windows XP (que se usa habitualmente en las aplicaciones en acciones como "abrir", "guardar como", etc.), una de las opciones predeterminadas es "Documentos recientes", que se antoja muy útil a priori ya que es probable que deseemos utilizar con un fichero que hemos modificado recientemente; por ejemplo, para anexar, en un correo electrónico, un documento de texto que acabamos de editar.

La ventana que se presenta es similar a esta:

Diálogo 'Abrir' de Windows XP 

Y ahí es donde me pregunto: si es una lista de documentos recientes, ¿por qué no se ordena cronológicamente, poniendo primero el archivo utilizado más recientemente?  El orden predeterminado es justo el contrario, de modo que si quieres ver el archivo más reciente, tienes que hacer scroll hasta el final de la lista, o bien hacer click en el título de la columna "Fecha de modificación" para invertir el orden. Y, lo que es peor, tu preferencia no queda guardada y tienes que volver a realizar la misma acción cada vez que usas esa ventana.

No sé si es un problema exclusivo de Windows XP o de mi configuración. En cualquier caso, tengo la impresión de que esa vista de "Documentos recientes" se utiliza relativamente poco para lo útil que resulta. ¿Y tú, usas habitualmente esa opción?

La estupidez de la multitud: un artículo 'llorica' para Menéame

Domingo, 30 Diciembre 2007 — jordisan (lecturas: 2277)

Tira de DilbertUna de las frases prefabricadas que se ha puesto de moda con todo eso de la web 2.0 es "Wisdom of Crowds" (algo así como "sabiduría de la multitud"). ¿En qué se basa esa sabiduría? En la participación de un gran número de usuarios (cosa que permiten cada vez más las nuevas tecnologías), de modo que de las aportaciones individuales espontáneamente surge una supuesta inteligencia colectiva (algo parecido a lo que el rebuscado vocabulario empresarial llama "sinergia").

En la práctica podemos pensar en sitios web como Menéame, en la que la "inteligencia colectiva" hace que se publiquen las noticias más interesantes; o en Amazon, cuyo gran número de clientes le permite sugerirnos (con bastante acierto) libros que pueden interesarnos, a partir de lo que otras personas con perfil similar al nuestro han comprado.

Pero… algo chirría; la cosa no es tan sencilla ni funciona tan bien como podría parecer. De hecho, va en contra de una de esas ideas más o menos difusas que te llegan por diferentes medios, bajo diferentes formas, y que te hacen abrir los ojos ante algo que, a partir de entonces, pasa a ser obvio: las comunidades suelen ser bastante más estúpidas que sus miembros individuales.

Esa tendencia la encuentro expuesta en muchas fuentes diferentes de las que considero "de referencia", lo que no hace más que confirmarme su validez: las tiras de Dilbert (como la que incluyo), en el blog de Scott Adams (su autor), en el entretenidísimo libro "Elogio del Imbécil", …; y de los innumerables ejemplos de la vida real, voy a explicar el que me llevó a escribir este artículo.

Lloriqueando en Menéame

Para los que no conozcáis Menéame, se trata de un sitio colaborativo en la que los usuarios votan los enlaces hacia artículos y noticias que se han enviado, de modo que los más votados se publican "en portada", consiguiendo entonces un importante número de visitas del resto de usuarios. Los votos pueden ser positivos (si se considera interesante el enlace) o negativos (si se considera que no es interesante, que está repetida, que es irrelevante etc.).

Al grano: en septiembre envié un enlace hacia una página de mi sitio web con una foto sobre la llegada del otoño que me parecía divertida. Sorprendentemente, me encontré con que la noticia había recibido varios votos negativos.

Por curiosidad, me puse a hacer un análisis de los votos negativos, que resultaron ser estos:

  • 1 voto errónea. Entiendo que una noticia puede ser errónea, pero ¿cómo puede serlo una foto curiosa? Quizás si el enlace estuviera mal puesto… Pero no era el caso.
  • 2 votos irrelevante. Por supuesto que es irrelevante; un enlace que está en la categoría "curiosidades" no pretende tener una gran relevancia.
  • 6 votos spam. Los votos spam significan que el enlace se ha enviado únicamente para promocionar un sitio web propio. En este caso es cierto que el enlace sí era de mi sitio web. Es relativamente fácil evitar ser catalogado como spam, siempre que no se haga de modo abusivo; por ejemplo, creando un usuario "falso" para hacerlo, pidiendo a otro usuario que envíe el enlace, etc. Pero ¿por qué tenía que esconderme para enviar una foto que me parecía divertida para que la vieran los demás? Menéame tiene ya un filtro automático que evita que se abuse del spam, pero muchos usuarios tienen además una obsesión en contra de los enlaces a sitios propios, por muy interesantes que sean.

Puse este mismo análisis en un comentario de Menéame para compartir la reflexión: quizás muchos votos (no sólo los de este enlace) no tenían mucho sentido, o no se entendía correctamente el sentido de los votos negativos; lo que conseguí fue un apelativo de "llorica" que me hizo pensar todavía más sobre ello.

(sigue …)

La fórmula del éxito también funciona en Internet

Miércoles, 6 Septiembre 2006 — jordisan (lecturas: 1699)

A la hora de crear una página, un blog, o publicar cualquier información destinada a un público, uno tiene que elegir entre dedicarse a temas más o menos técnicos e impersonales, o bien centrarse en aspectos más personales e íntimos. ¿O quizás es mejor no elegir?

De hecho, muchos de los blogs de éxito (me viene a la cabeza el de Enrique Dans) incluyen tanto contenidos personales como públicos o técnicos. Y repasando alguna de las llamadas "aplicaciones web sociales" de éxito, como menéame o Barrapunto, podemos comprobar que las noticias publicadas, sobre todo en el primer caso, se reparten entre las de contenido técnico (nuevas aplicaciones, trucos, etc.) y las que tienen un mayor impacto emocional (noticias curiosas, imágenes agradables, etc.).

Todo eso me resulta familiar; sí, he leído sobre eso hace no mucho…

(sigue …)